Laboratorios Sebbin: Los secretos de las prótesis mamarias
Un diputado pone en duda, públicamente, la seguridad de la silicona de calidad médica contenida en los implantes. Laboratorios Sebbin, el segundo productor más grande de implantes mamarios de Francia, ha decidido revelar su proceso de fabricación con la finalidad de tranquilizar a los pacientes.
El diputado Gérard Bapt, quien conoce de primera mano la situación de las víctimas de implantes mamarios defectuosos, exigió ayer que Europa debata la “retirada” de los implantes de silicona del mercado, tras el escándalo de PIP. De acuerdo con las autoridades sanitarias de Estados Unidos, este producto podría causar un “riesgo excesivo” en una forma muy rara de linfoma de mama.
En Francia (Boissy-L´Aillerie), el grupo Sebbin no está preocupado, e incluso ofrece tarifas especiales a las pacientes que tienen los implantes PIP y que quieren reemplazarlos por prótesis Sebbin. El segundo productor francés fabrica cada año en su laboratorio 80,000 prótesis 100% silicona, que se venden entre 500 y 600 euros el par. Olivier Pérusseau, director general del grupo, quiso ser transparente para “tranquilizar a los pacientes” y ha invitado hoy a la prensa a su laboratorio.
Un proceso artesanal
Transparencia. Aunque, debido a los estrictos estándares de higiene, los periodistas no pudieron acceder totalmente a las áreas de fabricación, sí pudieron ver en vivo, a través de un circuito de vídeo de la empresa, los pasos de la fabricación de una prótesis.
El proceso, de manera sorprendentemente artesanal, lleva alrededor de tres semanas y se divide en diez pasos:
Primero, los moldes se sumergen a mano en una solución de silicona para obtener el envoltorio de la prótesis. La operación se repite de ocho a diez veces. Una “solución de barrera” se intercala entre las capas para que el molde sea completamente resistente al agua. Una vez horneada, la envoltura se retira del molde con la mano.
Los moldes suaves se llenan con aire y se sumergen una después de la otra en el agua para comprobar que no queden burbujas que se puedan escapar. A continuación, el espesor de cada uno de los casos se controla en 24 puntos. Queda un pequeño hueco que permite a una aguja llenar la prótesis con gel de silicona. El aire que se introdujo durante el relleno se vacía y se repone el implante antes de ser cocido durante cinco horas. Eso se hace después de que el agujero se cierre. Después, viene el condicionamiento en un embalaje estéril.
A cada paso, los implantes son trazados y verificados. Más de la mitad del tiempo de la producción se dedica al control de la calidad y de la seguridad del producto. La tasa de rechazo es del 10%. “Encontramos el mismo proceso global de producción artesanal en todos los productores franceses”, dice Olivier Pérusseau. Salvo que en la empresa PIP, la silicona fue adulterada.
Sebbin Implantes Mamarios from Laboratorios Sebbin on Vimeo.


